
Tendinopatía de la pata de ganso
Tendinitis de la pata de ganso. El dolor de la cara interna de la rodilla no siempre es un menisco roto.
Autor: Dr. Javier Romero Fernández (Traumatólogo)
A muchas personas le suena extraño cuando se le dice: “su problema es que tiene una tendinopatía de la pata de ganso”. No son pocos los que suelen mirar con extrañeza a su médico en la consulta. “¿Qué tendrá que ver lo que me pasa con un pato?” pensarán algunos…
¿Qué es la pata de ganso?
La conocida como pata de ganso, lejos de ser que tengamos un pato en la rodilla, es la inserción común de los tendones de los músculos isquiotibiales (semitendinoso, recto interno y sartorio) en la cara interna de la meseta tibial (la parte más alta de la tibia), a nivel de la rodilla. Debe su nombre a la forma anatómica que presenta esta inserción tendinosa conjunta, donde los tres tendones se unen con una membrana, lo que hace que se asemeje a la imagen de la pata de un pato.
¿Qué es la tendinitis o tendinopatía de la pata de ganso?
La tendinitis de la pata de ganso es una dolencia que afecta al punto en el que se unen los tendones isquiotibiales antes mencionados a la tibia, por debajo de la interlínea articular interna de la rodilla.
¿A quién afecta?
En nuestro medio, es especialmente frecuente en personas que tienen artrosis de rodilla en diferentes grados.
Asimismo, se trata de una dolencia bastante frecuente en personas que tienen problemas en la pisada y que son deportivamente activas, también en personas que hacen demasiado ejercicio o que tienen problemas pélvicos y lumbares.
¿Cómo se produce?
Esta patología se produce cuando se inflama o se irrita esta inserción conjunta tendinosa que es la pata de ganso, en las personas con los factores predisponente que hemos comentado en el párrafo anterior. Las tendinopatías, incluida la de la pata de ganso, asocian un componente degenerativo del tendón que también tendrá interés de cara a determinar las opciones de tratamiento de esta lesión, como veremos más adelante.
Síntomas de la tendinitis de la pata de ganso.
El síntoma más característico cuando se sufre esta dolencia es el dolor en la cara interna de la rodilla. Este puede presentarse tanto de día, con el cuerpo en movimiento, como de noche estando en reposo. Es muy frecuente que el dolor aumente por la noche, cuando se apoya una rodilla sobre la otra al dormir de lado, lo que obliga a la persona que la padece a usar un cojín entre las rodillas para aliviar los síntomas.
En su fase inicial puedes sentir solo molestias cuando haces determinados movimientos con la rodilla, pero, si no lo tratamos, el cuadro puede empeorar.
¿Cómo se diagnostica esta lesión?
El diagnóstico de la tendinopatía de la pata de ganso es fundamentalmente clínico, mediante un adecuada exploración de la rodilla por parte de su Traumatólogo. En algunas ocasiones, se realiza un estudio ecográfico para confirmar el diagnóstico y/o para realizar tratamiento con técnicas ecoguiadas.
Opciones de tratamiento para la tendinitis de la pata de ganso
Para tratar esta patología, existen diferentes opciones. Las más frecuentes, os las explicamos a continuación.
Antiinflamatorios no esteroideos. Son los antiinflamatorios habituales. Para que sean efectivos deben mantenerse un tratamiento prolongado de unas 4 semanas. También puede asociarse cremas tópicas, aunque son mucho menos efectivas:
- Infiltraciones corticoanestésicas: Muy efectivas y de acción bastante rápida en la mayor parte de los casos. En muchos casos, se realiza como primera opción de tratamiento debido a los buenos resultados que presenta.
- Infiltraciones de plasma rico en plaquetas: Tienen un inicio de acción más lenta, aunque con unos resultados muy buenos. Puede utilizarse como primera o segunda línea de tratamiento. Ya sea como tratamiento inicial o bien tras la realización de otros tratamientos previos que hayan resultado o no efectivos, de cara a favorecer la resolución del problema y evitar recaídas.
- Electrólisis Terapéutica Percutánea: Es una medida física de tratamiento, con buenos resultados en algunos casos, aunque requiere de varias sesiones. El problema que tiene es que puede aumentar el dolor en los primeros días tras la lesión y no se puede asociar a antiinflamatorios orales porque anulan el efecto de la electrólisis.
Y tú, ¿has sufrido alguna vez tendinitis de la pata de ganso? ¡Déjanos un comentario contando tu experiencia!

Artrosis De Rodilla (Gonartrosis)
Autor: Dr. Javier Romero Fernández (Traumatólogo)
La rodilla es la articulación de nuestra anatomía que es asiento con mayor frecuencia de patología degenerativa del cartílago articular, o lo que es lo mismo, artrosis. En esta enfermedad, el cartílago articular se va degenerando de forma progresiva, haciéndose más blando y fragmentándose hasta que llega a desaparecer en los estadios más avanzados de la enfermedad.
¿Cuáles son las causas de la artrosis de rodilla?
La artrosis de rodilla, o gonartrosis puede ser causada por múltiples agentes, aunque la causa principal de la degeneración de la articulación de la rodilla es el sobrepeso, existen otros factores que pueden estar asociados. A continuación nombramos los factores de riesgo más importantes para desarrollar artrosis de rodilla:
- Peso: El aumento del peso corporal ocasiona un importante aumento de las presión dentro de los compartimentos que forman la articulación de la rodilla, lo que da lugar a un mayor “sufrimiento” de las superficies articulares y un mayor daño al cartílago. Aproximadamente el 75% de los pacientes con artrosis de rodilla tienen o han tenido sobrepeso importante durante una larga época de su vida.
- Edad: A medida que van pasando los años, se va produciendo una degeneración progresiva de los tejidos de los diferentes órganos del cuerpo humano y esto también afecta al cartílago articular.
- Fracturas articulares en la rodilla: La existencia de antecedentes de lesiones articulares que consolidan con deformidad en las superficies cartilaginosas de la rodilla, ocasionarán una artrosis de rodilla de forma precoz.
- Lesiones meniscales con pérdida de gran parte de los meniscos: La ausencia de meniscos debido a lesiones graves de los mismos, predisponen a una artrosis precoz dependiente de la zona de la rodilla donde se encontraba el menisco lesionado.
- Lesiones ligamentarias con inestabilidad de la rodilla: Las lesiones de los ligamentos de la rodilla, especialmente las lesiones del Ligamento Cruzado Anterior, se han relacionado de forma clara con la mayor frecuencia de artrosis de rodilla, debido a que la inestabilidad de la rodilla hace que el cartílago articular se degenere con facilidad.
- Actividades deportivas o laborales de impacto: Los impactos sufridos por la rodilla ocasionan degeneración articular precoz, debido al daño cartilaginoso que ocasionan este tipo de actividades.
- Secuelas de enfermedades reumáticas: Las enfermedades reumáticas, producen un deterioro articular precoz y de carácter progresivo, muy en relación con la mala evolución de la enfermedad reumática, que poco a poco puede destruir la articulación.
¿Cuáles son los síntomas de la artrosis de rodilla?
Los síntomas más frecuentes en pacientes con artrosis de rodilla son los siguientes:
- Dolor mecánico (con el movimiento), a menudo con un inicio gradual siendo más acusado a primera hora de la mañana o al iniciar el movimiento, después de períodos de inactividad. El dolor de rodilla a menudo se agrava con las actividades de carga de peso, como caminar, subir o bajar escaleras, arrodillarse y ponerse en cuclillas.
- Ocupación articular. La rodilla se llena de líquido sinovial, debido a los procesos inflamatorios que se asocian a las reagudizaciones de la artrosis de rodilla.
- Rigidez. La movilidad de la rodilla va disminuyendo progresivamente y se va perdiendo el recorrido (o balance) articular, debido a que existe un menor espacio por el deterioro progresivo del cartílago.
- Chasquidos articulares y roces. Las personas con artrosis de rodilla pueden notar chasquidos anómalos y sensación de roce articular con los movimientos.
- Bloqueos: En ocasiones, debido a la existencia de fragmentos de cartílago o meniscos sueltos dentro de la rodilla se pueden producir bloqueos agudos de la movilidad, que pueden llegar a ser muy dolorosos.
- Deformidad de la extremidad: Progresivamente, se va produciendo una pérdida de la alineación de la extremidad lesionada, lo que a su vez acelera el proceso de degeneración articular.
¿Cómo se diagnostica la artrosis de rodilla?
Radiografía anteroposterior y lateral de ambas rodillas en carga. Es la prueba diagnóstica por excelencia en la artrosis de rodilla.
Si tengo artrosis, ¿es conveniente hacerme una resonancia?
Como norma general, NO. Normalmente, son raros los casos en los que se debe hacer una RMN en presencia de una artrosis de rodilla.
Una rodilla artrósica se comporta como una “casa en ruinas”. En este contexto consideraríamos normal que existiesen losas levantadas, alguna viga rota, etc… En una artrosis de rodilla es “normal” tener meniscos rotos o lesiones de ligamentos, pero no por reparar estos meniscos o ligamentos vamos a conseguir forzosamente mejorar la artrosis de rodilla o los síntomas derivados de ella, porque la degeneración articular sigue siendo la misma. Siguiendo con el símil de la casa en ruinas, si arreglamos las losas levantadas, la casa seguirá cayéndose, no nos servirá para nada.
Por ello, en las artrosis de rodilla, la cirugía meniscal se deja como una alternativa previa a la prótesis de rodilla, en rodillas con poca artrosis, aunque advirtiendo al paciente que a pesar de la cirugía, los síntomas pueden persistir.
¿Cómo podemos tratar la artrosis de rodilla?
El tratamiento de la artrosis de rodilla es fundamentalmente médico y sólo se llega a la cirugía en aquellos casos en los que una vez agotadas las medidas de tratamiento conservador, nada resulta efectivo para mejorar la calidad de vida de los pacientes.
Las opciones de tratamiento más efectivas para la artrosis de rodilla son las siguientes, siendo necesaria la combinación de varias de ellas o incluso de todas:
- Control estricto del peso y evitar actividades de impacto
- Usar calzado de suela blanda
- Ejercicios isométricos de cuádriceps
- Analgésicos y antiinflamatorios en fases de dolor
- Infiltraciones articulares con corticoides y anestésicos locales
- Infiltraciones con ácido hialurónico
- Infiltraciones con plasma rico en plaquetas
Estas dos últimas son especialmente efectivas en el manejo intervencionista no quirúrgico de la artrosis de rodilla, de cara a la protección de las superficies articulares y a disminuir la necesidad de recurrir a cirugía protésica de rodilla.
¿Qué ejercicios puedo hacer con mi artrosis de rodilla?
Existen una serie de actividades físicas muy recomendables para pacientes con artrosis de rodilla. Aquí os señalamos los más recomendados:
- Caminar: Se utiliza como alternativa sin impacto a la carrera. Para ello es recomendable el empleo de calzado de suela blanda y caminar por terreno llano, evitando pendientes y escaleras.
- Ciclismo: Es uno de los mejores deportes para los pacientes con artrosis, ya que se trata de un deporte sin impacto que permite trabajar bien la musculatura extensora de la rodilla y mantener la movilidad de la articulación de la rodilla. Se recomienda practicarlo con el sillín elevado, para evitar flexionar la rodilla en exceso, lo que tiende a sobrecargar más la cara anterior de la rodilla.
- Natación y Aquagym: Los ejercicios en piscina están muy recomendados en pacientes con artrosis de rodilla, ya que el efecto del agua elimina la acción de la gravedad sobre las extremidades inferiores y permite trabajar la movilidad y el tono muscular evitando el soporte de peso sobre la rodilla.
¿Cuándo es necesario operarse por una artrosis de rodilla?
En la rodilla artrósica, la cirugía, ya sea protésica o no protésica se reserva para aquellos casos en los que el paciente no responde de forma adecuada a medidas de tratamiento conservador anteriormente mencionadas.
¿Qué tipo de cirugía necesito?
Existen diferentes tipos de tratamiento quirúrgico en artrosis de rodilla. A continuación os dejamos los más habituales:
- Cirugía artroscópica de rodilla. Suele ser más efectiva en estadios iniciales de artrosis, llevando a cabo el llamado “toilette articular”, donde se eliminan restos meniscales y de cartílago que pudiesen ser problemáticos para la rodilla.
- Osteotomías. Se realinean el fémur o la tibia para corregir el eje de carga de la extremidad. Son cirugías importantes, con una convalecencia más o menos larga y que consisten en realizar determinados cortes en los huesos de la rodilla para reorientarlos. Se utilizan en estadios iniciales de artrosis de rodilla en pacientes jóvenes, con el objetivo de mejorar el dolor y retrasar la necesidad de cirugía protésica. La artroscopia, la viscosuplementación articular con ácido hialurónico y las nuevas prótesis de rodilla unicompartimentales han disminuido mucho su indicación en la actualidad.
- Prótesis de rodilla. Ya sean prótesis parciales (de un compartimento de la rodilla) o prótesis totales (indicadas en artrosis de los 3 compartimentos de la rodilla). Consiste en sustituir la totalidad o una parte de la articulación de la rodilla por componentes artificiales. Ofrece un 80% de buenos resultados, pero constituye la última línea de tratamiento de la artrosis de rodilla.

Condromalacia Rotuliana
Autor: Dr. Javier Romero Fernández (Traumatólogo)
Definimos la condromalacia rotuliana como la degeneración (desgaste), reblandecimiento o fisura del cartílago de la articulación de la rótula con el fémur. Se encuentra dentro del grupo de las enfermedades degenerativas del cartílago o condropatías.
Es un problema articular de una frecuencia bastante alta siendo motivo de consulta médica y de atención en consultas de las unidades de rodilla y una de las principales causas de dolor de rodilla, especialmente en mujeres jóvenes o en personas que se arrodillan con frecuencia.
Síntomas de la condromalacia rotuliana
Generalmente, las personas que sufren de esta afección articular suelen presentar:
- Dolor en la zona de la rodilla, en su parte anterior sobre todo al sentarse y bajar escaleras. Es muy característico que las personas que la sufren refieran que cuando permanecen mucho tiempo sentadas con las rodillas flexionadas, al levantarse comienzan con dolor intenso en la cara anterior de la rodilla, que mejora poco a poco (a esto se le conoce como el “signo de la butaca de cine”)
- Es muy frecuente presentar cansancio, sentir las rodillas débiles y fatigadas.
- Crujido al realizar movimiento de flexión de rodillas. A veces los chasquidos articulares pueden ser audibles.
- Sensación de debilidad en el cuádriceps.
Estadificación de la Condromalacia Rotuliana
Todas las condropatías, incluida la condromalacia, pueden clasificarse en 4 grados, en función de la severidad del daño producido al cartílago articular. De esta forma hablamos de:
- Grado I: Reblandecimiento del cartílago, sin fragmentación del mismo.
- Grado II: Reblandecimiento y fragmentación
- Grado III: reblandecimiento, fragmentación y deflecamiento del cartílago articular
- Grado IV: Áreas de pérdida completa del cartílago, con exposición de hueso que está por debajo del mismo. Estamos antes una artrosis definidida.
Factores de riesgo para padecer condromalacia rotuliana
- Genu valgo. La morfoogía en valgo de las rodillas (o rodillas en X) predispone al dolor de la cara anterior de rodilla y a un aumento anómalo de la presión en la articulación entre la rótula y el fémur, lo que favorece la condromalacia.
- Edad: Es más frecuente en personas jóvenes, a partir de la adolescencia.
- Sexo: Más frecuente en mujeres (por la anatomía anteriormente comentada).
Actividad física o laboral: Aquellas actividades que se desarrollan ya sea en cuclillas, arrodillado o bien en actividades deportivas que requiere flexoextensión residtida de rodillas (por ejemplo, en las sentadillas) sobrecargan mucho la articulación femoropatelar y como consecuencia de ello, darán lugar a una condromalacia.
¿Qué debo evitar si tengo condromalacia?
Aquellas personas que padecen de condromalacia rotuliana deben evitar a toda costa todas aquellas actividades que desendadenen dolor de cara anterior. Como norma general, se aconseja:
- Evitar subir o bajar largos tramos de escaleras
- Permanecer más de 10 minutos con las rodillas flexionadas, aunque se esté sentado en una silla, intentando mantener siempre las rodillas extendidas
- No arrodillarse ni ponerse en cuclillas.
- Evitar actividades deportivas que requieran el paso de la flexión a la extensión de rodilla de forma brusca o contra alta resistencia (sentadillas, step, pádel, tenis…)

¿Qué ejercicios son los más recomendables en personas con condromalacia rotuliana?
Siguiendo lo indicado en el apartado anterior, los ejercicios más recomendables para estas personas son:
- Ejercicios isométricos de cuádriceps y del vasto medial oblicuo.
- Natación
- Ciclismo suave en terreno llano y con sillón elevado
- Caminar
Esto no implica que no puedan desarrollarse otras actividades como el fútbol, el baloncesto, etc… pero en estos casos es más fácil que puedan aparecer episodios de dolor con más frecuencia.
¿Cómo se trata la condromalacia rotuliana?
El tratamiento de la condropatía patelar o condromañcia rotuliana (son sinónimos), es generalmente no quirúrgico. Son excepcionales loas cosas en los que se hace cirugía en la actualidad.
- Inicialmente, el tratamiento se lleva a cabo mediante ejercicios de estabilización de la rótula, que se basan normalmente en ejercicios de potenciación isométrica del cuádriceps y del vasto medial oblicuo. Asimismo, el empleo de plantillas para corrección de la pisada puede ayudar.
- Cuando no se responde a estas medidas, o hay brotes frecuentes de dolor, se aconseja la realización de tratamiento mediante infiltraciones de ácido hialurónico o plasma rico en plaquetas, asociados, en ocasiones, a alguna infiltración corticoanestésica, en paciente muy sintomáticos.
- Las infiltraciones ácido hialurónico
Este elemento se encuentra de forma natural en las articulaciones de nuestro organismo. En las lesiones de carácter degenerativo de la rodilla, la concentración y la densidad de este ácido hialurónico disminuye, por lo que la suplementación del mismo en muy beneficiosa, ejerciendo los siguientes efectos en la articulación:
- Aliviar el dolor al reducir la inflamación.
- Mejorar la reparación de los tejidos regenerando el cartílago.
- Disminuir la presión sobre la articulación.
- Mejorar el deslizamiento de las superficies articulares (efecto mecánico)
Por lo general, dependiendo del tipo de ácido hialurónico que se emplee, suele aconsejarse repetir las infiltraciones cada 6 meses, para una mejor evolución del proceso y evitar recidivas de dolor de cara anterior de la rodilla.
Las infiltraciones de plasma rico en plaquetas
El plasma rico en plaquetas, se obtiene de la propia sangre del paciente y ayuda a mejorar el escaso potencial de reparación del cartílago articular. Ejercen un efecto fundamentalmente biológico. Generalmente, suelen recomendarse en ciclos de 3 infiltraciones que se repiten cada 6 meses o cada año, para mantener una mejor salud articular, en aquellos pacientes que han presentado buena respuesta al primer ciclo de infiltraciones con PRP.
La cirugía en la condromalacia
Se utiliza habitualmente en grados 3 y 4 de condropatía en aquellos pacientes en los que han fracasado todas las medidas de tratamiento conservador y que presentan un dolor invalidante. Los casos que lo precisan son generalmente escasos, ya que un buen manejo conservador y con infiltraciones adecuadas, permite en el mayor porcentaje de casos, un buen control de la sintomatología.
Las técnicas que se emplean a nivel quirúrgico arrojan resultados muy variables e incluyen desde cirugías de reorientación del aparato extensor de la rodillas, hasta prótesis femoropatelares.
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Trocanteritis
Autor: Dr. Javier Romero Fernández (Traumatólogo)
La trocanteritis es un proceso inflamatorio/degenerativo de la inserción tendinosa de la musculatura glútea a nivel del trocánter mayor, que es una protuberancia de la parte más alta del fémur, a nivel de la cadera; o bien, debido a una inflamación de la bursa glútea o trocantérica, que son bolsas serosas que ayudan al deslizamiento de estructuras a dicho nivel. Es una patología muy frecuente, especialmente en mujeres.
¿Cuáles son las causas de la trocanteritis?
La trocanteritis puede tener diversos orígenes. La mayor parte de los casos se debe a microtraumatismos repetidos, traumatismos directos intensos sobre la cara externa de la cadera, actividades deportivas como el ciclismo intenso, subir largos tramos de escaleras, cruzar las piernas y dormir sobre acostado sobre una cadera en concreto.
Otras causas algo menos frecuentes son la existencia de implantes artificiales en cadera que irriten la inserción glútea o las bursas de la cara externa de la cadera.
¿Cuáles son los síntomas de la trocanteritis?
Sus síntomas son muy característicos. Ocasiona un dolor intenso en la región trocantçerica de la cadera, que aumenta al cruzar la piernas o al subir escaleras, generalmente irradiado a la cara externa del muslo, hasta alcanzar a veces el nivel de la rodilla. Generalmente este dolor impide a la persona dormir acostada sobre el lado lesionado, llegando incluso a despertar a la persona.
¿Cómo se diagnostica la trocanteritis?
El diagnóstico de la trocanteritis es fundamentalmente clínico, mediante una adecuada anamnesis y exploración del paciente.
Dentro de los estudios complementarios de primera elección son:
– Radiografía simple: Para descartar la existencia de artrosis de cadera, ver el estado de posible material quirúrgico implantado.
– Ecografía: Para determinar si existe bursitis o degeneración tendinosa, que pueda asociarse o no a un aumento de tamaño de la fascia lata. Asimismo, le ecografía tendrá un importante papel en la realización de terapias ecodirigidas para el tratamiento de la lesión.
Si tengo una trocanteritis, ¿es conveniente hacerme una resonancia?
De entrada, no. Una ecografía y una radiografía simple, serán más que sificientes para confirmar el diagnóstico de presunción.
Los estudios de RMN los reservamos para aquellos casos de trocanteritis que no responden adecuadamente a tratamiento conservador y en los que se plantea una duda diagnóstica debido a la mala respuesta al tratamiento realizado o bien porque se plantee la posibilidad de realizar tratamiento quirúrgico.
¿Cómo podemos tratar la trocanteritis?
El tratamiento de la trocanteritis engloba puede realizarse mediante tratamiento oral, con antinfalamtorios convencionales asociados a ejercicios de estiramientos o fisioterapia. En caso de no respuesta a antiinflamatorios o dolor muy intenso o persistente, recomendamos la realización de infiltraciones locales corticoanestésicas (especialmente aquellas con control ecográfico) que generalmente tienen muy buen resultado. En aquellos pacientes que no responden a este tipo de medidas, las infiltraciones locales con plasma rico en plaquetas están demostrando muy buenos resultados. Los escasos pacientes que no responden a este tipo de medidas, serían candidatos a cirugía.

PRÓTESIS UNICOMPARTAMENTAL DE RODILLA
Autor: Javier Romero Fernández (Traumatólogo)
La cirugía de sustitución articular, artroplastia o prótesis articular, consiste en la sustitución de, al menos, las superficies articulares por implantes, generalmente metálicos, que actuarán como sustitutos de dichas superficies articulares cuando se encuentran muy “desgastadas o destruidas”, o lo que es lo mismo, cuando nos encontramos ante articulaciones que han perdido el cartílago y en las que cada movimiento genera dolor no controlable con medidas no quirúrgicas.
La rodilla es la articulación de todo el cuerpo humano que más requiere de cirugía protésica, debido a que sobre ella influyen gran cantidad de factores que favorecen el deterioro articular.
TIPOS DE PRÓTESIS DE RODILLA
En general, podemos hablar de 2 tipos básicos de prótesis de rodilla:
– Prótesis total de rodilla: donde se sustituyen las superficies articulares tanto la parte baja del fémur, la parte alta de la tibia y como de la rótula.
– Prótesis unicompartimental de rodilla: donde se sustituye un solo compartimento, interno, externo o femoropatelar (anterior). La prótesis unicompartimental con mejores resultados y con mayor tasa de implantación en la prótesis unicompartimental medial (o interna) de la rodilla.
¿CUÁNDO SE EMPLEAN LAS PRÓTESIS UNICOMPARTIMENTALES?
Generalmente se emplean cuando el deterioro articular afecta únicamente a uno de los 3 compartimentos de la rodilla, con los demás compartimentos sanos. Eso hace que sus indicaciones sean más limitadas y deban cumplirse una serie de criterios para poder utilizar este tipo de implantes.
VENTAJAS DE LA PRÓTESIS UNICOMPARTIMENTAL
Se trata de una cirugía menos agresiva que en las prótesis totales.
– Permite mantener 2/3 de la rodilla sin sustituir por prótesis.
– Menor pérdida de sangre
– Recuperación postoperatoria generalmente más rápida
– Menor tiempo de hospitalización
– Muy útil en personas jóvenes
– Cuando es necesario su recambio, puede sustituirse por una prótesis total de tipo primario, en muchos casos, sin necesidad de requerir prótesis de revisión (mucho más complejas)
DESVENTAJAS DE LA PRÓTESIS UNICOMPARTIMENTAL
– Se deben de cumplir unos criterios muy estrictos en el paciente para que se pueda emplear, de lo contrario, es fácil no alcanzar resultados favorables.
– No deja de ser una prótesis, y como tal, nunca es la primera opción de tratamiento de una artrosis unicompartimental.

¿Qué es el masaje perineal?
Autora: Irene Buhígas Monís (Fisioterapeuta)
El masaje perineal es una técnica preventiva indolora que se realiza en mujeres embarazadas con la finalidad de proteger el periné durante el parto.
¿Qué es el periné?
El periné es la parte del cuerpo que forma el suelo pélvico, donde se encuentran los órganos genitales y el ano.
Está formado por partes blandas (músculos y ligamentos) y tiene forma rombo dividiéndose en dos triángulos (ver imagen). En el triángulo anterior se encuentra la Ureta y la vagina y en la posterior el ano.

¿En qué consiste el masaje perineal?
El masaje perineal consiste en una serie de presiones mantenidas que se realizan sin dolor en el canal vaginal.
Dicho masaje sirve para flexibilizar y elongar las estructuras blandas del periné (músculos y ligamentos) y permitir así una mejor dilatación e incluso evitar una episiotomía o un desgarro provocados durante la etapa del expulsivo del bebe.
Esta técnica puede realizarla la propia mujer sobre todo al principio, pero a medida que vayan pasando las semanas de gestación, el vientre le impedirá realizar la técnica por lo que será apropiado que lo realice la pareja o acompañante.
¿Qué es la episiotomía?
La episiotomía es un corte que realiza el profesional médico en la vagina durante el alumbramiento con el fin de aumentar el espacio para el paso del bebe.
En ocasiones es totalmente necesaria para la supervivencia del bebé, aunque hayamos llevado a cabo el masaje perineal.
¿Qué es un desgarro?
Un desgarro perineal es un desgarro o un daño a la piel y/o a los músculos del periné que se produce cuando pasa el bebé por el canal vaginal.
¿Cuándo está indicado el masaje perineal?
Estudios científicos han concretado que el masaje perineal es eficaz si se comienza a realizar a partir de la semana 32-34 de gestación, aproximadamente a los 7 meses y medio de embarazo. Es aconsejable realizarlo dos veces por semana, aunque también se puede hacer a diario una vez al día.
¿Cuándo esta contraindicado el masaje perineal?
Las principales contraindicaciones del masaje son:
• Presencia de varices vulvares.
• Infección vaginal.
• Infección urinaria.
• Amenazas de parto prematuro
A pesar de la sencillez que tiene este masaje, es importante conocer su realización de una manera correcta para poder así obtener el mejor resultado posible.
De esta forma, tu fisioterapeuta experta en suelo pélvico te enseñará de forma conjunta (a tu pareja y a ti) o de manera individual la ejecución del mismo.

Displasia de desarrollo de cadera
Se puede definir como una patología que afecta al normal desarrollo de la articulación de la cadera en el lactante. Exige un correcto manejo desde el inicio, ya que una detección y tratamiento precoz evitan multitud de complicaciones, que en algunos casos pueden llegar a ser graves.
¿Qué es la Displasia de desarrollo de cadera?
Frente al concepto tradicional y estático de luxación congénita de cadera, donde se entiende que el problema es que la cabeza femoral ha perdido su normal relación anatómica con el acetábulo (estructura anatómica de la pelvis, donde se aloja la cabeza femoral) se ha impuesto un concepto más amplio y dinámico. Actualmente hemos de entender que la displasia de desarrollo de cadera engloba distintas situaciones, que pueden afectar a:
- La forma: existen displasias propiamente dichas, es decir, alteraciones de la forma de la articulación de la cadera, pero en otros casos esta forma, al menos de inicio, es normal.
- La Posición: la caderas tanto al nacer, como en los primeros meses de vida, puede estar luxadas (la cabeza del fémur pierde el contacto de forma completa con el acetábulo), pueden estar subluxadas (el contacto no es completo pero se mantiene en parte) o puede existir displasia sin alteración de la posición.
- De la Estabilidad: las caderas patológicas del lactante pueden estables, independientemente de su posición o inestables, es decir, que su posición puede alterarse con maniobras que implican movimientos concretos. Así hablamos de caderas luxables, subluxables, luxadas reductibles, subluxadas reductibles o normales.
Además frente el concepto tradicional de que esta patología se presentaba al nacer, actualmente sabemos que se puede desarrollar a lo largo de la lactancia (primer año de vida).
¿Por qué es tan importante la detección precoz?
Para el correcto desarrollo de una articulación es fundamental que las superficies óseas establezcan una relación anatómica adecuada desde su formación, en la etapa fetal. En caso de que esto no sucede aparece una alteración de la forma de la misma. En el caso concreto de la cadera, sabemos que si desde la etapa embrionaria, la cabeza femoral no establece una relación adecuada con el acetábulo, ambos se irán “ deformando” dando lugar a una displasia.
Cuanto más displásica sea la articulación, más difícil resultará obtener una correcta resolución de este proceso. Una vez diagnosticada la displasia de desarrollo de cadera, esta deberá ser tratada de forma precoz, siendo la edad de 6 meses clave para obtener buenos resultados. Se acepta por el contrario, como norma general, que los resultados serán pobres si se alcanza la edad de 2-3 años con una cadera inestable y morfológicamente anormal.
Es importante recordar que ni mucho menos todas las caderas que de inicio muestren algún tipo de inestabilidad en las primeras semanas de vida, deben de ser tratadas, ya que la mayoría se resolverán espontáneamente (hasta el 60-80% según la guía AAOS o el 88% según el propio Barlow). Por eso es importante conocer la evolución natural de esta patología, conocer las distintas manifestaciones clínicas e interpretar adecuadamente los datos obtenidos en las pruebas complementarias, y así poder evitar tanto el sobretratamiento como un retraso terapeútico.
Pero, ¿Cómo se detecta?
Es fundamental una correcta exploración física que permita sospechar la patología, para luego confirmarla con pruebas de imagen.
De forma general podemos decir que una exploración se considera positiva cuando las maniobras de Barlow y Ortolani lo son (maniobras exploratorias que permiten poner de manifiesto la inestabilidad y reductibilidad de la cadera del lactante). Es fundamental realizarlas de forma correcta, ya que si ambas maniobras son positivas la probabilidad de que la cadera sea patológica es muy alta (hasta el 98% según estudios). Por el contrario la probabilidad de que siendo estas maniobras negativas, realmente exista una alteración en las caderas del bebé, depende mucho del examinador.
Más allá de los 3 meses de edad, estas maniobras pierden potencia diagnóstica. Aparecen por tanto los llamados signos de alarma (ya no tenderemos un examen positivo), que serán la limitación de la abducción de cadera, dismetría y asimetría de pliegue poplíteo. La existencia de algunos de estos síntomas debe de alertarnos ante la posible presencia de displasia de desarrollo de cadera, pero pueden ser indicativos de otros procesos.
Cuanto más mayor sea el niño, generalmente, más clínica va a presentar, especialmente cuando deambulan dando lugar a una cojera. Nuestro objetivo será evitar llegar a este rango de edad sin un correcto diagnóstico y tratamiento.
Dentro del manejo diagnóstico, es fundamental, la realización de pruebas de imagen, ya que como hemos visto, no hay signos patognomónicos y su capacidad de detección está en relación a la edad del paciente e incluso experiencia del examinador.
¿Cuándo se deben de pedir pruebas de imagen?
En general se acepta que la ecografía es la prueba de elección hasta los 4 meses. A partir de los 6 meses, por las características del desarrollo de las estructuras que configuran la articulación de la cadera, pasa a ser necesaria la radiografía. Entre los 4 y los 6 meses, la prueba de elección dependerá de características individuales del paciente e incluso de aspectos técnicos, aunque como norma general se intenta en primer lugar la realización de una ecografía por ser una prueba no radiante.
Si sumamos los hallazgos clínicos, los ponemos en relación al conocimiento de la historia natural del proceso y la edad de máxima rentabilidad de las pruebas, se puede establecer, a grandes rasgos, 4 grupos:
a) Recién nacidos hasta los 2 meses con caderas con exploración positiva ( Barlow y Ortolani +) se deberá realizar una ecografía lo antes posible, para confirmar el diagnóstico.
b) Recién nacidos hasta los 2 meses con exploración con signos de alarma (limitación de abducción de cadera, dismetría o asimetría de pliegues poplíteos) se deberán reevaluar a los 2 meses como máximo, aunque de inicio y a menos que existan factores de riesgo, no se debe de solicitar prueba complementaria.
c) A partir de los 2 meses y hasta los 6 meses, si existen signos de alarma, independientemente de factores de riesgo, se solicitará una ecografía.
d) A partir de los 6 meses, si existen signos de alarma, se solicitará una radiografía.
¿Cuáles son los factores de riesgo?
Es importante saber que existen situaciones especiales donde, aunque no exista una exploración física positiva, puede resultar útil evaluar ecográficamente la cadera del lactante. Esto se debe a que existen situaciones que predisponen al desarrollo de displasia de cadera. Determinar cuáles son y por tanto cuando pedir una ecografía de screening ha sido objeto de controversia. Para resumir, lo que generalmente son aceptados son sexo femenino con parto de nalgas e historia familiar positiva. Si se combinan el riesgo es mucho mayor. Otro factor de riesgo importante, ante el cuál es preciso solicitar ecografía es la coexistencia con el pie equinovaro congénito. Más controvertidos son, y que actualmente no está claro que haya que realizar estudio de imagen de rutina, el torticollis muscular congénito, otras anomalías congénitas del pie, primiparidad, parto múltiple, oligoamnios o macrosomía.
¿Cuándo y cómo tratar?
Ante todo hay que tener en consideración que cada caso debe de plantearse de forma individual. Aún así la estrategia terapéutica en la displasia de desarrollo de cadera tiene un objetivo común que es conseguir y mantener una reducción concéntrica de la cabeza femoral en el acetábulo con el fin de que exista una normalización en el desarrollo de la articulación.
Los dos factores fundamentales a la hora de decidir que tratamiento es el más adecuado son la edad del paciente y la severidad de la afección. Con estas líneas generales podemos establecer una visión general del abordaje terapéutico:
a) Hasta los 6 meses de edad, en aquellos casos confirmados de inestabilidad o luxación, el tratamiento inicial de elección suele ser una ortesis de aducción, la cuál obtiene la reducción concéntrica de la cabeza femoral a expensas de mantener la misma en posición de flexión y abducción (separación). Existen muchas variantes de dispositivos, siendo el arnés de pavlik el más extendido.
b) A partir de los 6 meses y hasta los 18 meses, suele ser necesario una reducción cerrada bajo anestesia general y un posterior yeso en spica. También es la alternativa en caso de que la ortesis no sea efectiva en niños menores de 6 meses.
c) En caso de que no se consiga la reducción concéntrica con este método, y especialmente entre los 12 y los 18 meses, el método de elección suele ser la reducción quirúrgica abierta. También sería la alternativa terapéutica en caso de que la reducción cerrada no fuese efectiva, antes del año de edad.
d) A partir de los 2 años, en caso de que los tratamientos anteriores no fuesen efectivos o en caso de diagnóstico muy tardío, suele ser necesario asociar osteotomías de acortamiento femoral con o sin osteotomía pélvica.
Las principales complicaciones derivadas de estas terapias son la neuropatía femoral y la necrosis avascular de la cabeza femoral.
Para finalizar…
- La presencia de ruidos de pequeña intensidad al movilizar la cadera, conocidos como clicks de cadera, si aparecen aislados no son indicadores de patología. Reflejan la laxitud propia de las articulaciones del lactante y tienen su origen en partes blandas (generalmente cápsula articular o ligamentos)
- La presencia de una asimetría de pliegue cutáneo (no de pliegue poplíteo) aislada, tampoco refleja patología y no justifica la realización de pruebas complementarias y menos de iniciar tratamientos.
- La recomendación de usar un doble pañal carece de evidencia científica. Es más, muchas guías de práctica clínica la rechazan dado que pudiese retrasar, en caso de ser necesario, el inicio de una terapia efectiva.

Rehabilitación preoperatoria de plastia de ligamento cruzado anterior
Autor: Álvaro Donoso Ruiz-Castizo (Readaptador Deportivo)
¿Cuál es el proceso si he sufrido una rotura de ligamento cruzado anterior (LCA)?
Recientes publicaciones han demostrado una asociación entre artrofibrosis y reconstrucción temprana (antes de 1 mes post lesión) mediante plastia de LCA (revisa nuestra publicación sobre la plastia de LCA).
Por este motivo, la tendencia actual es retrasar la cirugía y comenzar el proceso de rehabilitación preoperatoria para preparar la rodilla lesionada para la cirugía.
Dedicar un poco de tiempo y esfuerzo a la rehabilitación prequirúrgica tiene el premio de mejorar drásticamente el resultado de su rehabilitación en los primeros meses después de la cirugía.
¿Cuáles son los objetivos a conseguir durante el proceso preoperatorio?
El primer objetivo será obtener el rango completo de movilidad y eliminar el edema.
Para cumplir estos objetivos es fundamental la combinación de frío – compresión y el tratamiento fisioterapeútico.
La restauración de la movilidad completa debe comenzar casi inmediatamente después de la lesión, dando especial énfasis a la recuperación de la extensión.
El objetivo será conseguir una movilidad semejante a la de la rodilla contraria.
Un déficit preoperatorio en la extensión de la rodilla es un factor de riesgo importante para presentar un déficit de extensión después de la cirugía de reconstrucción.
El segundo objetivo, una vez conseguida la máxima movilidad posible y reducida la tumefacción, será mejorar la fuerza muscular.
Si bien la cirugía corrige el defecto en la estructura del ligamento, muchos pacientes experimentan una deficiencia postoperatoria en la fuerza muscular, especialmente en el músculo cuádriceps, cuya función principal es la extensión de la pierna, y en la función de la rodilla, lo que limita su capacidad para retomar las diferentes actividades de la vida diaria.
Un déficit en la fuerza muscular preoperatoria del cuádriceps predice una fuerza postoperatoria del cuádriceps más baja y una peor función de la extremidad inferior.
Así, un rango de movimiento completo en la extensión de la rodilla y una fuerza normal del cuádriceps antes de la cirugía de reconstrucción del LCA están asociados con mejores resultados postoperatorios.
Estos hallazgos resaltan la importancia de implementar una rehabilitación preoperatoria basada en ejercicio físico para preparar a la rodilla para la cirugía de reconstrucción y maximizar los resultados de la rehabilitación postoperatoria, facilitando así la recuperación de los pacientes.
Por tanto, en estas semanas se pauta un tratamiento de fisioterapia y readaptación preoperatoria fijándonos los siguientes objetivos:
• Eliminar la inflamación y derrame intraarticular
• Ganar la movilidad articular completa, tanto en extensión como flexión
• Aumentar la fuerza muscular de cuádriceps, isquiotibiales, aductores, tríceps sural, tibial y glúteos.
• Ganar elasticidad y normalizar el tono de toda la musculatura.
“La rehabilitación preoperatoria ayuda a acortar el periodo de rehabilitación postoperatorio y disminuye la incidencia de artrofibrosis”
Referencias bibliográficas
1. Shelbourne KD, Wilckens JH, Mollabashy A. Arthrofibrosis in acute anterior cruciate ligament reconstruction. The effect of timing of reconstruction and rehabilitation. Am J Sports Med 1991; 19: 332-6.
2. Mohtadi NGH, Webster-Bogaert S, Fowler PJ. Limitation of motion following anterior cruciate ligament reconstruction. A case control study. Am J Sports Med 1991; 19: 620-5.
3. Klootwyk ThE, Shelbourne KB, DeCarlo MS. Perioperative rehabilitation considerations. Operative Techniques in Sports Medicine 1993; 1: 22-5.
4. Alshewaier, S., Yeowell, G., & Fatoye, F. (2017). The effectiveness of pre-operative exercise physiotherapy rehabilitation on the outcomes of treatment following anterior cruciate ligament injury: A systematic review. Clinical Rehabilitation, 31;(1):34-44. https://doi.org/10.1177/0269215516628617
5. Kim, D. K., Hwang, J. H., & Park, W. H. (2015). Effects of 4 weeks preoperative exercise on knee extensor strength after anterior cruciate ligament reconstruction. Journal of Physical Therapy Science, 27;(9):2693-2696. https://doi.org/10.1589/jpts.27.2693

Algunos mitos del suicidio
Autora: Joaquina Lloreda Morillo (Psiquiatra)
A propósito del Día Mundial para la prevención del suicidio, uno de los aspectos más importantes a tener en cuenta es la necesidad, refrendada por numerosa evidencia científica, de dar visibilidad al tema, perder el miedo a hablar de ello, facilitar a las personas la información sobre recursos disponibles para obtener ayuda…
Existen numerosos mitos (en realidad, falsedades) alrededor del suicidio y de las ideas suicidas. Durante décadas se ha considerado un tema “tabú”, del que no era adecuado hablar, y que generaba en la persona y/ó sus allegados importantes sentimientos de vergüenza y culpa. Vamos a repasar algunos de ellos:

Quienes hablan de suicidio no tienen la intención de cometerlo.
FALSO
Quienes hablan de suicidio pueden estar pidiendo así ayuda o apoyo. Un número significativo de personas que contemplan el suicidio presentan ansiedad, depresión y desesperanza y pueden considerar que carecen de otra opción.

La mayoría de los suicidios suceden repentinamente, sin advertencia previa.
FALSO
La mayoría de los suicidios han ido precedidos de signos de advertencia verbal o conductual. Desde luego, algunos suicidios se cometen si advertencia previa. Pero es importante conocer los signos de advertencia y tenerlos presente.

El suicida está decidido a morir.
FALSO
Por el contrario, los suicidas suelen ser ambivalentes acerca de la vida o la muerte. Alguien puede actuar impulsivamente al beber plaguicidas, por ejemplo, y morir unos pocos días después, aunque hubiera preferido seguir viviendo. El acceso al apoyo emocional en el momento propicio puede prevenir el suicidio.

Solo las personas con trastornos mentales son suicidas.
FALSO
El comportamiento suicida indica una infelicidad profunda, pero no necesariamente un trastorno mental. Muchas personas que viven con trastornos mentales no son afectadas por el comportamiento suicida, y no todas las personas que se quitan la vida tienen un trastorno mental.

Hablar del suicidio es una mala idea y puede interpretarse como estímulo.
FALSO
Dado el estigma generalizado alrededor del suicidio, la mayoría de las personas que contemplan el suicidio no saben con quién hablar. En lugar de fomentar el comportamiento suicida, hablar abiertamente puede dar a una persona otras opciones o tiempo para reflexionar sobre su decisión, previniendo así el suicidio.

Quien haya sido suicida alguna vez, nunca dejará de serlo.
FALSO
El mayor riesgo de suicidio suele ser de corto plazo y específico según la situación. Aunque los pensamientos suicidas pueden regresar, no son permanentes, y quien haya tenido pensamientos e intentos suicidas puede llevar después una larga vida.

Detección de factores de riesgo y signos de alerta temprana en el desarrollo infantil
Detección de factores de riesgo y signos de alerta temprana en el desarrollo infantil
Autora: Virginia Martín
A día de hoy, conocer los signos de alerta temprana junto a los factores de riesgo relacionados con los retrasos en el desarrollo infantil y posibles discapacidades es imprescindible para ayudar a tu hijo/a cuanto antes.
La intervención temprana es una herramienta fundamental, y queda demostrada su gran efectividad para ayudar a los niños/as con necesidades educativas especiales, tanto para superar retrasos y dificultades puntuales, como para trabajar y prepararlos para llegar a un futuro exitoso en el caso de posteriores diagnósticos.
Es importante saber que cada niño se desarrolla a su propio ritmo y de manera distinta. Si bien, las familias tienen un papel fundamental a la hora de estar alertas y detectar posibles dificultades o retrasos evolutivos en el desarrollo de los niños. Por este mismo motivo, si hay algo que te preocupa o te hace dudar sobre el correcto desarrollo del niño, o simplemente hay algo que te parezca un poco extraño y pueda generar incertidumbre, no dudes en hablarlo con el pediatra, incluso cuando no se haya detectado nada problemático o llamativo en la última consulta. Y a su vez, asegúrate de comunicarle tus preocupaciones a familiares cercanos, al cuidador/a de tu hijo, profesor, etc., para que ellos se hagan partícipes de este proceso de detección precoz tan importante.
De forma habitual, los niños y niñas con edades comprendidas entre 0 y 3 años que presentan trastornos en el desarrollo o riesgo de padecerlos, son detectados y derivados en primera instancia por los familiares y profesionales de Pediatría de Atención Primaria. Sin embargo, un número considerable de niños y niñas escolarizados en el primer ciclo de Educación Infantil es detectado en el ámbito educativo por los profesores/as que habitualmente trabajan día a día con el niño/a e imparten el primer ciclo de esta etapa, siendo fundamental la coordinación con la familia y puesta en marcha de mecanismos de actuación para derivarlos a los profesionales adecuados lo antes posible.
La atención especializada a los niños y niñas que presentan trastornos en el desarrollo o riesgo de padecerlo es ofrecida por los Centros de Atención Infantil Temprana (CAIT) hasta los 6 años de edad y, posteriormente, en coordinación con los recursos educativos de los centros docentes.
Se ha de tener en cuenta que en muchos casos no es posible la identificación definitiva de trastornos del desarrollo en niños/as de 0 a 6 años por las importantes variaciones evolutivas y la propia inmadurez de estas edades.
A grandes rasgos, y a medida que tu hijo crece, algunos factores a controlar serían los siguientes signos de alerta temprana:
HASTA LOS 6 MESES
• No balbucea ni presenta sonrisa afectiva social
• No reacciona a objetos de colores llamativos, ni a ruidos fuertes, ni gira la cabeza para seguir los sonidos y las voces.
• No consigue mantener la cabeza erguida a los 3 meses de edad aproximadamente.
• Tiene rígidos los brazos y las piernas o su postura es floja o débil.
DE 6 MESES A 12 MESES
• Muestra dificultades para sentarse, mantenerse erguido, ponerse de pie, alcanzar cosas o coger objetos.
• Indiferencia ante los padres e irritabilidad persistente
• No balbucea ni silabea al año.
• No sigue la mirada
• Repite conductas poco apropiadas que puedan causarle daño a sí mismo, como por ejemplo, morderse o golpearse.
DE 12 A 24 MESES
• Falta de Señalización con el dedo índice
• No imita sonidos y fonemas
• No comprende órdenes sencillas
• Falta de interés por el medio que les rodea
• Aparición tardía de la marcha independiente
• Falta de aparición de juego simbólico e imitación
• No realiza garabateos básicos
DE 24 A 36 MESES
• No camina solo o en distintas direcciones
• No lanza ni recibe
• No busca el juego ni interactúa con sus iguales
• No corre
• No imita trazos sencillos
